Comerse el Vall del Llèmena: Nuestra mesa en Masía Can Pou
- Masia Can Pou

- 15 feb
- 2 Min. de lectura
Mucha gente nos pregunta cuál es el secreto de nuestras cenas y desayunos. Para nosotros, la respuesta es sencilla: no es solo comida, es un recorrido por el valle que nos rodea y por las manos de las personas que lo cuidan.

Cuando te sientas a la mesa en la masía, estás probando un pedazo de nuestra casa y de nuestro entorno. Todo empieza muy temprano, cuando nos ponemos nosotros mismos a amasar y hornear el pan y la bollería que servimos. No hay nada que nos guste más que el aroma del pan recién hecho llenando la cocina, o preparar esos yogures artesanales que tanto os gustan. Es nuestra manera de daros la bienvenida, con productos que hemos visto nacer y crecer.
Gran parte de lo que llega al plato viene directamente de nuestra propia huerta o de la de Saúl, nuestro vecino. Entre sus cosechas y lo que recolectamos nosotros, conseguimos que las verduras tengan ese sabor de verdad, el que solo da la tierra cuando se respeta su ritmo.
Pero el viaje por el Vall del Llèmena no termina ahí. Para nosotros es un orgullo contar con amigos como Pablo, que desde Granollers de Rocacorba nos trae unos quesos que son pura tradición. O como Marta y Jordi, que transforman la fruta del valle en esas mermeladas artesanales que acompañan vuestras tostadas.

Al final, tanto en nuestras cenas como en los desayunos, lo que buscamos es que no solo comas, sino que sientas dónde estás. Es un compromiso con lo que es auténtico y con las personas que, como nosotros, aman este rincón del mundo. Queremos que cada bocado te cuente que estás en el lugar correcto, disfrutando de la calma y de lo que la tierra nos regala cuando la tratamos con cariño.

Y a ti, ¿cuál es ese sabor sencillo que siempre consigue transportarte a casa? Nos encantará leerte en los comentarios.
Somos e Eirene y Donatello y, desde 2018, cuidamos de Masía Can Pou para que sea el refugio donde nosotros mismos querríamos perdernos.




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